El poder del Agradecimiento

Hace unos años empecé a profundizar en una simple y poderosa palabra, Gracias, mientras más la pronunciaba mucho mejor me sentía y descubría sus efectos en mí y en las circunstancias que me rodeaban. Es que no tienes que sólo decirla a los demás porque agradeces algo recibido, es esa voz nuestra interna que siempre anda juzgando todo cuanto nos rodea, pensamos o accionamos. Trabajar en ello es toda una tarea que podemos lograr con la práctica y es que todos en nuestras vidas, por más difícil que pueda parecer, tenemos miles de razones por las que sentirnos agradecidos. 

Te propongo las siguientes técnicas y preguntas que en lo personal, me resultaron para ir ejercitando esta palabra: 

  • Elige un momento del día, puede ser al despertar, en la tarde o antes de ir a dormir, piensa 3 cosas por las que te sientas agradecido. Recuerda que no tienen que ser grandes cosas, en lo simple se esconden poderosas fuentes de felicidad.
  • Identifica que cosas das por sentado que no agradeces, empieza por tí y continúa con tu entorno o la presencia de los demás. Puedes escribirlo en una agenda e ir llevando tu diario de gratitud. Te sorprenderías de todo lo que haz agradecido al final de la semana.  
  • ¿Qué personas te hacen sentir agradecidos? esas que cuando están, transforman todo tu día por difícil que parezca y te dibujan una sonrisa. Personas que creen en nosotros y nos hacen sentir que somo extraordinarios. Pues sí, existen las personas vitaminas, en nuestras familias, en nuestras interacciones y amistades; como bien cita la Dra. Marian Rojas Estapé en su libro, Encuentra tu persona vitamina, también te animo a que pienses en las tuyas. 
  • ¿Qué te hace feliz? puede ser que ejercitarte te genera esa sensación de felicidad porque lograste esa meta propuesta, algún hobbie, la música, ver películas, bailar; hay lugares que nos hacen muy feliz, particularmente me hace feliz rodearme de naturaleza o la playa, son lugares que me recargan de inmediato y me hacen conectar plenamente con el agradecimiento. 
  • Agradece siempre por tu vida, por quien eres, por lo que puedes aportar y transformar de ti. Nadie da lo que no tiene, recuerda que eres un ser valioso y que cada día es una oportunidad para ser una mejor versión.
Cuando somos conscientes de todo lo que tenemos por agradecer, las carencias que podamos sentir que tenemos pierden relevancia ante esta práctica que se vuelve hábito, en definitiva, se convierten en acciones que como un gran regalo te permite descubrir que la belleza de la vida se encuentre en todas partes. 

Te invito a conectar este mensaje con el siguiente video: 



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